miércoles, 27 de enero de 2016

LA ESTRUCTURA POLÍTICO – ADMINISTRATIVA DE LA ARGENTINA COMO CONDICIONANTE PARA LA INVESTIGACIÓN GEOGRÁFICA





El Dr. Darío C. Sánchez, director del Grupo de Turismo Sustentable el DIGEO - IMHICIHU nos ha remitido a fines de 2015 un artículo sobre el tema de la estructura político - administrativa de la Argentina por demás interesante para quienes deben analizar distintos indicadores geoestadísticos en el territorio argentino y, además, actual por las consideraciones que se pueden aplicar a las distintas cuestiones que requiere el análisis espacial de nuestras realidades socioeconómicas, ambientales, entre otras. Agradecemos su aporte a la comunidad geográfica de Geoperspectivas.

SÁNCHEZ, Darío César. (2015) La estructura político - administrativa de la Argentina como condicionante de la investigación geográfica. Grupo Turismo Sustentable en el DIGEO – IMHICIHU - CONICET.


RESUMEN

La Argentina cuenta con una estructura territorial de gobierno constituida por un Estado Federal, 23 Estados Provinciales, una Ciudad Autónoma y unos 2200 Gobiernos Locales. No obstante, las provincias se hallan también divididas en unidades menores denominadas partidos en Buenos Aires y departamentos en el resto de las provincias. Estas se presentan como un conjunto de unidades de escala intermedia que sólo constituyen un territorio de gobierno cuando coinciden con los municipios, pero esto ocurre sólo en cuatro provincias. Por otra parte, las Constituciones Provinciales difieren respecto a las denominaciones de los gobiernos locales, a sus categorías y a los requisitos para alcanzarlas. Como consecuencia, estos constituyen un mosaico de heterogeneidades difícilmente comparables, no resultando adecuados para el tratamiento geoestadístico de la información. Por el contrario, los departamentos y partidos, a partir de un previo agrupamiento de los menos poblados, tienden a optimizar las posibilidades de comparación. 

Palabras Clave: tratamiento geoestadístico, unidades administrativas, municipios, departamentos y partidos.  

Algunas conclusiones
 
Los departamentos y partidos presentan numerosas ventajas respecto a los gobiernos locales en lo que respecta a su posibilidad de tratamiento geoestadístico (Sánchez, 2007): constituyen un nivel de análisis subprovincial, posibilitan la agregación por provincias y regiones, presentan continuidad y contigüidad territorial (inclusión territorial), sus superficies tienen menor variabilidad, sus universos estadísticos son más confiables, cuentan con menor cantidad de unidades intraurbanas, sus poblaciones presentan menor variabilidad, su inclusión demográfica es total, el INDEC desagrega la información a dicha escala y las provincias también; en síntesis, permiten abarcar todo el territorio nacional, a la vez que definir un mayor número de indicadores, favoreciendo en mayor medida la comparabilidad. 

Por otra parte, algunas de las limitaciones de una base territorial por departamentos y partidos podrían solucionarse parcialmente mediante un agrupamiento de los mismos en un número menor de unidades, cuestión que ya hemos planteado anteriormente. En efecto, mediante un algoritmo propio, hace dos décadas agrupamos los departamentos y partidos de la República Argentina en 214 unidades espaciales de análisis, reduciendo en gran medida la variabilidad en materia de superficie y población, aumentando la compacidad media, referida a las formas de las unidades, y estableciendo un umbral mínimo de superficie de 8.000 km2 que aseguraba una mejor comparabilidad a escala regional, eliminando las pequeñas unidades intraurbanas, comunes en localidades como el Gran Buenos Aires, el Gran Mendoza y el Gran San Juan (Sánchez, 1991; 1992).