sábado, 26 de enero de 2013

CUANDO SE TRATA DE GEOGRAFÍA, ¿ESTAMOS PERDIDOS EN EL MUNDO?



CUANDO SE TRATA DE GEOGRAFÍA, ¿ESTAMOS PERDIDOS EN EL MUNDO?

Por Connie Wyatt Anderson es presidente de la Educación Geográfica de Canadá. Artículo publicado en The Global and mail. 18 de enero de 2013. 
La historia de la ignorancia lamentable de la geografía mundial que tienen algunos estudiantes de la Memorial University atrapó a muchos canadienses por sorpresa. No debería haberlo hecho. La erosión de la geografía como un elemento básico de plan de estudios ha sido un proyecto de décadas de duración realizado intencionalmente por el gobierno. Hay una ironía terrible que este asalto a nuestra comprensión del sentido de lugar -dónde estamos en nuestro mundo- ha coincidido con la globalización y los movimientos de población en gran escala.

Cuando la profesora Judith Adler enseñó a sus estudiantes de sociología sobre la familia en diferentes partes del mundo, debería haber sido capaz de asumir con seguridad que los estudiantes, después de haber conseguido el ingreso a la universidad, sabrían dónde están África o Europa en un mapa, o poder identificar el Océano Atlántico. El hecho de que algunos no pudieron es una revelación de un sistema que está fallando a los jóvenes.

Los canadienses son responsables del segundo país más grande del mundo en términos de superficie. Si vamos a cumplir con nuestro deber para con la confianza que hemos heredado, la soberanía sobre ese vasto territorio, entonces es crítico entender nuestra geografía. Más que eso, Canadá absorbe cientos de miles de migrantes cada año. Si los canadienses nativos no saben dónde está Canadá en el mundo, ¿cómo podemos esperarlo de las personas que han venido de países lejanos?

¿Qué hace a un sentido de identidad nacional cuando no se sabe dónde estás en el mapa y, en términos de geografía humana, que eres un pueblo? Como maestro, he visto la diferencia que la geografía puede hacer en mis alumnos. Los que lo hacen desarrollan un “sentido de lugar", una comprensión que viene determinada en parte por el lugar donde se encuentren. Sin lugar a dudas, la geografía contribuye a un sentido de identidad a nivel personal y colectivo como nación.
La geografía es un elemento constitutivo de la sociedad civil. La vitalidad de una democracia está directamente vinculada a la educación geográfica. La geografía es fundamental para comprender los desafíos de Canadá, como el envío de tropas a Malí, la construcción de gasoductos en BC, frente a los derechos convencionales de los primeros países o abrir el paso del noroeste con el turismo.

La solución general es el fortalecimiento de la educación geográfica desde el kindergarten hasta el grado 12. El énfasis sostenido en la geografía en el plan de estudios es un requisito previo a la resolución de analfabetismo geográfico.

El curriculum es sólo parte de la solución. La geografía necesita maestros - maestros cuya pasión es fomentada y mejorada por la geografía específica de desarrollo profesional, los maestros que van a luchar para asegurar que la geografía se le da su debido tiempo, junto con otras materias básicas tales como la historia.

Incluso el profesor más dedicado necesita las herramientas para enseñar. Con este fin, la Real Sociedad de Geografía y Educación Canadiense -Canadian Geographic- hacen herramientas de enseñanza de libre disposición tanto para el aula y la escuela o en casa, colocando dentro de los recursos con fácil acceso sobre temas canadienses como el bosque boreal, el uso de energía, protección de cuencas, la Guerra de 1812, los parques nacionales, los ferrocarriles, el fútbol, ​​las capitales y la energía eólica.

Pero incluso estos esfuerzos no son suficientes. Las autoridades educativas tienen que comprometerse, los padres deben subir a bordo, y los propios estudiantes declamar que la geografía importa.

Si seguimos limitando la formación de los niños canadienses en términos de geografía, esencialmente estamos robando su potencial y capacidad para participar plenamente en la sociedad como parte de una ciudadanía informada. Esto no sólo es tremendamente injusto para los estudiantes de hoy, sino que también pone en peligro indebidamente el futuro de Canadá en un mundo globalizado.

Un artículo para la reflexión que revela una situación común en muchos países donde la educación geográfica por múltiples motivos no ocupa el lugar que es requerido por la contemporaneidad.

Dra. Diana Durán

1 comentario:

Martín Ríos dijo...

¡Qué buen artículo! Esto, considero, pasa a escala mundial. La enseñanza de la Geografía en la antigua Escuela Secundaria fue limitada a conocer de memoria nombres de ríos, capitales de países o actividades económicas de acuerdo a la región (eso es lo que más recuerdo). El estudio de la Geografía se torna cada vez más complejo y requiere de profesores comprometidos con la causa y que generen en los alumnos el amor por esta hermosa ciencia.