Impresiones de la Lic. Lutgarde Creemers sobre Huertas puntaltenses. Durante su viaje de 2011 a Punta Alta desde Bélgica.
domingo, 8 de febrero de 2026
viernes, 30 de enero de 2026
DIPLOMADO EN EDUCACIÓN AMBIENTAL. DISEÑO DE PROYECTOS AMBIENTALES EN CENTROS ESCOLARES
DIPLOMADO EN EDUCACIÓN AMBIENTAL. DISEÑO DE PROYECTOS AMBIENTALES EN CENTROS ESCOLARES Profesora. Dra. Diana Durán
La educación no escapa al impacto de la crisis ambiental planetaria
La educación ambiental enfoca problemas ambientales de las comunidades y, por lo tanto, incentiva la aplicación de propuestas didácticas interdisciplinarias, críticas y comunitarias.
El programa, ha sido estructurado para promover en los destinatarios las competencias relacionadas con el desarrollo de proyectos de educación ambiental, especialmente de aquellos vinculados con la solidaridad y la participación ciudadana.
Un programa integral que ofrece una visión de 360°, con una duración de 24 créditos ECTS repartidas en un periodo de tres meses. El plan de estudios está dividido en dos segmentos; una primera fase de 16 ECTS propone un recorrido 360° por las materias fundamentales. Todas las asignaturas están directamente conectadas con la realidad en el ámbito del curso y son impartidas por profesores PhD expertos en cada materia. Una segunda fase “Proyecto de Impacto” que tiene como objetivo identificar un problema, proponer una solución y emplear las herramientas adquiridas a través de cada módulo para demostrar métodos que lleguen al objetivo final.
El currículo del programa de diplomado se precisa a continuación:
lunes, 12 de enero de 2026
UN MUNDO EN TENSIÓN: DESAFÍOS GLOBALES Y CONFLICTOS EMERGENTES EN MEDIO ORIENTE Y EL CUERNO DE ÁFRICA
UN MUNDO EN TENSIÓN: DESAFÍOS GLOBALES Y CONFLICTOS EMERGENTES
Diana Durán (1) Sergio Páez (2)
Los conflictos emergentes del
presente no son meras disputas locales: son tensiones que atraviesan fronteras
y reconfiguran mapas. Venezuela ha sido un ejemplo que hemos analizado, pero otros escenarios
—desde Medio Oriente hasta el Cuerno de África— revelan cómo la geografía se
convierte en una ciencia fundamental desde la perspectiva política.
Irán:
protestas en el corazón de Asia Occidental
En el centro de Asia Occidental,
Irán se extiende desde las costas del Golfo Pérsico hasta las cordilleras del
Caspio. Allí, una ola de manifestaciones sacude al régimen de Alí Jamenei, con
protestas en más de noventa ciudades. Lo que comenzó como un detonante
económico —el desplome del rial, que alcanzó más de 1.400.000 por dólar en
diciembre, en un país con inflación superior al 50%— se transformó en un
malestar social profundo.
El cierre del Gran Bazar de
Teherán, símbolo histórico del pulso económico nacional, marcó la gravedad de
la crisis. Estudiantes, comerciantes y trabajadores salieron a las calles,
enfrentando una represión denunciada por organismos de derechos humanos. El
corte de Internet buscó silenciar las imágenes de la protesta, pero no logró
apagar la tensión.
En este contexto, las mujeres se
encuentran en una situación especialmente vulnerable: menor acceso al empleo,
dependencia económica y control estatal sobre sus cuerpos y su presencia
pública. La crisis interna se entrelaza con la tensión internacional: amenazas
de Trump, apoyo de Netanyahu a las protestas y el recuerdo patente de la guerra
de junio de 2025 entre Irán e Israel.
Irán, puente entre Asia Central
y Medio Oriente, se convierte en epicentro de una crisis que puede irradiar más
allá de sus fronteras.
Somalia y
el Cuerno de África: el tablero del Mar Rojo
El Cuerno de África, península
que se adentra en el océano Índico frente al Golfo de Adén, es hoy un tablero
estratégico donde las potencias juegan con milicias, puertos y rutas marítimas.
El reconocimiento de Somalilandia por Israel revela la disputa por el control
del Mar Rojo, arteria vital del comercio global.
Tres conflictos se entrelazan en
esta lógica de poder: Yemen, Sudán y Somalia.
- Yemen: Arabia Saudita sostiene al
gobierno central para evitar que el sur de la península se convierta en un
foco permanente de inestabilidad. Los Emiratos Árabes Unidos, en cambio,
apoyan al consejo de transición del sur, buscando controlar puertos clave
en el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Irán respalda a los hutíes con drones y
misiles, atacando barcos israelíes y estadounidenses.
- Somalia: Turquía se erige como garante
del gobierno federal, con entrenamiento militar y acuerdos energéticos.
Para Ankara, Somalia es pieza central en la ruta del Mar Rojo. Los
Emiratos, por su parte, consolidan una red portuaria que asegura su
influencia. Israel, al reconocer Somalilandia, busca acceso directo al
Golfo de Adén y capacidad de vigilancia regional.
- Sudán: Turquía respalda al gobierno
militar, mientras los Emiratos financian a las Fuerzas de Apoyo Rápido
para controlar oro y rutas hacia el Golfo Pérsico.
La conclusión es clara: Turquía
y Arabia Saudita defienden el mapa existente, mientras los Emiratos Árabes
Unidos e Israel lo rompen para crear nuevos actores.
Somalilandia y el Cuerno de
África muestran que el poder no se ejerce solo con tratados, sino con puertos,
milicias y tecnologías en una región que conecta el Mediterráneo con el Índico.
Los conflictos en Irán y el Cuerno de África revelan que la geografía no es un telón de fondo, sino el escenario mismo de la disputa. El Mar Rojo y el Golfo Pérsico, rutas vitales del comercio mundial, se convierten en pivotes de poder. En este mundo en tensión, los mapas son tan importantes como las armas, y los territorios interesan más allá de las ideologías.
(1) Diana Durán. Dra. en Geografía de la Universidad del Salvador. Argentina. Profesora de posgrados del Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya (Argentina) y del Fondo Verde Institute (Perú).
(2) Sergio Páez. Dr. en Geografía de la Universidad del Salvador. Coordinador de la carrera de Profesorado de Educación Secundaria en Geografía del Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya (Argentina).
domingo, 11 de enero de 2026
LOS INCENDIOS EN LA ARGENTINA. ENERO DE 2026
Puerto Patriada. 8 de enero de 2026 en la Carta Internacional Espacio y Grandes Catástrofes
ACTIVACIÓN DE LOS INCENDIOS DE ENERO DE 2026 EN LA CARTA INTERNACIONAL ESPACIO Y GRANDES DESASTRES. VER AQUÍ
Wildfire in Argentina - Activaciones de carta | Carta Internacional Espacio y Grandes Desastres
Para saber más. Del libro "La Argentina. Mitos y realidades", la parte de Incendios.
Los incendios naturales o intencionales son eventos riesgosos localizados en muchas zonas del país. Entre ellas se pueden mencionar:
• El sector oeste de la región Pampeana y el Bosque Andino Patagónico donde se ven favorecidos por la velocidad y frecuencia de los vientos que hacen que sean vastos (en general, superan las 7.000 ha) y de prolongada duración. La abundancia de material leñoso acopiado por la población para ser utilizado como combustible y en la cocción de alimentos contribuye a agravar aún más esta situación.
• En las sabanas de la región chaqueña los incendios son frecuentes en manchones debido a que el sobrepastoreo ha contribuido al consumo de leña como combustible. También ha influido la deforestación creciente.
• En la selva misionera y la selva tucumano-oranense se han implantado coníferas (material leñoso altamente combustible) que junto al bosque natural menos combustible incrementan el riesgo de incendios. Estos se producen especialmente en veranos muy secos.
Para obtener el libro completo de La Argentina. Mitos y realidades puedes hacerlo en este link
miércoles, 7 de enero de 2026
HUELLAS TERRITORIALES. CUENTOS. NUEVO LIBRO DE DIANA DURÁN
Las aguas bajaron turbias
La sombra de Catalina
Encuentro en el monte
VIAJES
Un extraño viaje al viejo mundo
Viaje al paraíso
Ascenso serrano
En el túnel
Viajarás a Japón
El bosque nos habló
El norte en la piel
Verano en tierras gaúchas
Hacia el sur
Una rosa en la despedida
Nostalgias correntinas
Territorios de papel
TERRITORIALIDADES
La urraca y los geógrafos
La noche de las luciérnagas
El desván de los recuerdos
Sobreviviente
En bicicleta con el abuelo
Cuaderno de la vida nuestra
Sur de mí
La biblioteca del silencio
Dos destinos
La casa de Goya
Estación fantasma
martes, 6 de enero de 2026
ENTRE LÍMITES Y FRONTERAS: CLAVES GEOGRÁFICAS PARA COMPRENDER LA CRISIS DE VENEZUELA
ENTRE
LÍMITES Y FRONTERAS: CLAVES GEOGRÁFICAS PARA COMPRENDER LA
CRISIS DE VENEZUELA
Diana Durán
(1) y Sergio Páez (2)
Todo
territorio es más que suelo y coordenadas: es memoria, es relato, es poder.
Venezuela nos recuerda que la geografía no es un mapa estático, sino un
lenguaje vivo que organiza la vida y el conflicto.
En cada territorio se entrelazan
tensiones y proyectos de futuro. Venezuela desborda lo político y lo económico.
Se convierte en un espejo donde se reflejan las fragilidades y las potencias de
la geografía política y la geopolítica. Comprender este conflicto exige mirar
más allá de los acontecimientos inmediatos y reconocer que el espacio no es un
telón de fondo, sino un actor central en la construcción del poder y de la vida
colectiva.
Los relatos mediáticos y
especializados sobre Venezuela han mostrado errores conceptuales y una marcada
ausencia de contextualización. Se confunden términos como límite y frontera, se
omite la singular geografía del país y se reduce el análisis a perspectivas
parciales, como la descripción de los hechos desde Cúcuta, distante 850 km de
Caracas. Este déficit revela la necesidad de un marco teórico territorial
sólido para abordar el conflicto.
Un aspecto llamativo en la
cobertura de los medios y en ciertos análisis geográficos es la ausencia de
mapas que evidencien la crisis venezolana. Al no representar cartográficamente
el territorio, el espacio geográfico se convierte en un vacío narrativo: se
habla de fronteras, de desplazamientos y de tensiones internacionales sin
mostrar la materialidad espacial que los sostiene. Esta omisión refuerza la
ideologización del relato y limita la comprensión de la crisis. Sin mapas el
conflicto se percibe como un fenómeno abstracto, desligado de la diversidad
territorial que lo configura.
Otro aspecto notorio es la
reducción del conflicto a la frontera colombo-venezolana y la omisión de la
compleja geografía interna del país, como la Faja del Orinoco o la diversidad
territorial entre Caribe, Andes y Amazonia. En tal sentido, vale aclarar que se
omite que la faja petrolífera del Orinoco es uno de los territorios
estratégicos más relevantes en la disputa con Estados Unidos. Este espacio
concentra recursos energéticos clave y explica gran parte, aunque no toda, la
tensión geopolítica.
El país tiene una geografía
diversa: litoral caribeño, cordillera andina, llanos centrales y Amazonía. Cada
región vive la crisis de manera distinta y con dinámicas propias.
Por último, la geopolítica
venezolana no puede entenderse sin considerar su proyección marítima y los
recursos asociados. El Caribe es un espacio estratégico donde EE.UU.
mantiene despliegues militares según su propia y dominante geopolítica.
Conceptos
clave
En el mundo contemporáneo, el
espacio geográfico es poder, expresado en:
- La
apropiación y el uso del suelo y de bienes escasos.
- Los
transportes y las comunicaciones.
- Las
relaciones internacionales (Durán, Baxendale, Pierre, 2000).
Por ello, todo conflicto
internacional debe analizarse considerando estas dimensiones interrelacionadas,
junto con los grandes temas de la geografía política:
|
Grandes
temas |
Contenidos |
|
Nuevo
mapa político mundial |
Sistema
mundo – Estado Nación – Localidad. Divisiones políticas en permanente cambio. |
|
Influencia
de la actividad política en el territorio |
Regiones
que ganan o pierden privilegios según políticas. |
|
Relaciones
internacionales |
Poder
estratégico en continentes y océanos. Áreas de conflicto. Procesos de
integración y desintegración. |
|
Estructura
administrativa del Estado |
Nivel
nacional, local, regional. Regionalización. |
|
Procesos
electorales |
Decisiones
políticas en clave geográfica. |
|
El Estado
como unidad política |
Modelo de
Hartshorne: fuerzas centrífugas y centrípetas que generan estabilidad o
inestabilidad (3). |
Fuente:
Durán, Baxendale, Pierre (2000)
Un aspecto crucial es
diferenciar límite y frontera. El límite es la línea abstracta acordada por los
Estados para deslindar sus soberanías; la frontera, en cambio, es el territorio
contiguo a ambos lados del límite, donde se desarrolla la vida de las comunidades.
Estos territorios se diferencian del resto de cada país por la transfiguración
de sus paisajes y los intercambios permanentes o no entre sus habitantes.
La globalización, como señala
Boisier (2003), ha introducido una nueva lógica de ordenamiento territorial que
revaloriza el territorio en múltiples dimensiones y obliga a repensar las
categorías clásicas de la geografía política.
Geografía
política y Geopolítica
Aunque se entrelazan, conviene
distinguir ambos conceptos:
La geografía
política, disciplina derivada de la geografía humana, estudia la
organización del espacio y las estructuras políticas. Taylor (1985) la define
como “el estudio de la relación entre la geografía y la política, con un
enfoque en la organización del espacio y las estructuras políticas”. Se centra
en la formación de Estados, la delimitación de fronteras y la distribución de
recursos (O’Loughlin, 2000).
La geopolítica es
el arte de gobernar con conocimientos geográficos aplicados a distintas
escalas. Mackinder (1904) la describe como “el estudio de la influencia de la
geografía en la política internacional, con un enfoque en la lucha por el poder
y la seguridad”. Se enfoca en cómo la geografía condiciona decisiones políticas
y proyección de poder (Cox, 2005).
Diferencias
clave:
Enfoque:
la geografía política analiza la organización del espacio; la geopolítica
estudia la relación entre geografía y política internacional.
Objetivo:
la geografía política describe patrones espaciales; la geopolítica busca
comprender cómo la geografía influye en la política global.
La crisis venezolana nos
recuerda que los territorios son más que coordenadas: son narraciones vivas
donde se cruzan poder, memoria y comunidad. La geografía política y la
geopolítica, al iluminar estas dinámicas, nos invitan a pensar que los límites
no son solo líneas y las fronteras, no son solo espacios de tensión, sino
escenarios donde se juega la posibilidad de imaginar los futuros de sus
comunidades.
La actual
problemática geopolítica no puede comprenderse sin considerar la tensión entre
la falta de democracia interna y la intervención de actores externos. La
erosión de las instituciones democráticas en Venezuela ha debilitado la
legitimidad del Estado y ha generado un vacío de poder que trasciende sus
fronteras. En este escenario, Estados Unidos actúa como potencia global,
proyectando su influencia política y estratégica sobre la región. Su
intervención, más allá de las motivaciones declaradas, refleja la lógica
geopolítica de una potencia que busca asegurar recursos, estabilidad y control
en su área de influencia. Así, la crisis venezolana se convierte en un espacio
donde se cruzan la fragilidad democrática de un Estado y la fuerza expansiva de
una potencia mundial.
Venezuela: mapa exclusivo de los ataques estadounidenses en
Caracas
En última
instancia, Venezuela no es únicamente un caso de conflicto: es un territorio
que nos interpela sobre la fragilidad de los Estados y la fuerza de las
poblaciones. Allí, donde las fronteras se convierten en relatos y los límites
en símbolos, se abre la pregunta esencial: ¿cómo transformar la geografía en un
lenguaje de encuentro y no de separación? En un lenguaje que se centre en las
realidades y no se tiña de ideologías extremas.
Referencias
bibliográficas
Boisier,
Sergio (2003) “Globalización, geografía política y fronteras”. Anales
de Geografía de la Universidad. Complutense. N° 23. España.
Cox,
M. (2005) “Introduction: The power of geography”. En M. Cox (Ed.), The
geopolitics reader (pp. 1-8). Routledge.
Durán,
Baxendale, Pierre (1999) Mundo contemporáneo. Buenos Aires.
Troquel.
Mackinder,
H. J. (1904) “The geographical pivot of history”. Geographical
Journal, 23(4), 421-437.
O'Loughlin,
J. (2000) “Geography and democracy: Themes and issues”. En J. O'Loughlin
(Ed.) Dictionary of geopolitics (pp. 1-12). Greenwood Press.
Taylor,
P. J. (1985). Geografía política: Sistema Mundo, Estado nación y
Localidad. Longman.
(1) Dra. En Geografía de la
Universidad del Salvador. Profesora de postítulos en Perú y Misiones
(Argentina)
(2) Dr. En Geografía de la
Universidad del Salvador. Coordinador de la carrera de Profesorado en Geografía
del Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya.
(3) El "modelo de
Hartshorne" se refiere principalmente a su legado más influyente en la
integración y singularidad regionales.
domingo, 4 de enero de 2026
LA VIGENCIA DE LA GEOGRAFIA POLITICA Y LA GEOPOLITICA. EL CONFLICTO DE VENEZUELA
LA
VIGENCIA DE LA GEOGRAFIA POLITICA Y LA GEOPOLITICA.
EL
CONFLICTO DE VENEZUELA
Sergio Páez (1). Diana Durán (2)
Venezuela se ha convertido en un caso central de geopolítica por la convergencia de factores interdependientes:
- Posee las mayores reservas de petróleo
del mundo.
- Se ubica en un punto estratégico del
Caribe, dentro de un tejido de rutas comerciales clave.
- Ha impulsado, durante más de dos décadas,
un proyecto político autónomo con alianzas exógenas al eje occidental,
consolidando vínculos con Rusia, China, Irán, Nicaragua y Cuba.
Este posicionamiento
internacional ocurre en paralelo a una crisis interna marcada por emigraciones
masivas, pobreza extrema, escasez de alimentos y medicamentos, colapso de
servicios y un régimen político autoritario.
La cuestión de fondo es la
legitimidad de la democracia. En las elecciones de 2024, el régimen de Maduro
proclamó su victoria en un proceso caracterizado por la ausencia de garantías y
transparencia. Cuando un gobierno pierde legitimidad, su soberanía se erosiona:
la defensa del territorio se debilita porque los cimientos políticos ya no
sostienen el muro de la representación. Esta fragilidad no justifica una
intervención externa, pero explica por qué un país se vuelve vulnerable a ella.
Mientras Venezuela cuenta con veintinueve
millones de habitantes, Estados Unidos supera los trescientos cuarenta millones.
La diferencia demográfica marca una asimetría de escala, pero es en lo
económico donde la distancia se vuelve abismal: el PIB per cápita venezolano
ronda los 3.500 dólares, tras años de contracción y crisis; mientras que el
estadounidense se acerca a los 90.000 dólares por persona.
Paradójicamente, Venezuela posee
las mayores reservas de petróleo del planeta, con más de 300.000 millones de
barriles, frente a los cerca de 55.000 millones de Estados Unidos. Sin embargo,
esa riqueza energética no se traduce en bienestar: más de la mitad de la
población venezolana vive en pobreza, y alrededor de una cuarta parte en
pobreza extrema. En contraste, en Estados Unidos la pobreza afecta a poco más
del 11 % de la población.
La paradoja se intensifica con
el éxodo: ocho millones de venezolanos han emigrado desde 2015, un cuarto de la
población, en busca de condiciones mínimas de vida. Este éxodo masivo convierte
al país en un territorio fracturado, donde la abundancia de recursos convive
con la escasez cotidiana.
Así, la comparación revela una
tensión simbólica: un país pequeño, rico en petróleo, pero empobrecido en
legitimidad y bienestar, frente a una potencia continental que, con su escala y
prosperidad, se arroga la capacidad de intervenir. La geopolítica se dibuja
entonces como un mapa de contrastes: reservas que no alimentan, poblaciones que
se dispersan, y narrativas que legitiman el poder.
La lógica
de la intervención
Estados
Unidos actuó como gran potencia al proteger su seguridad continental, su
influencia y sus intereses. La secuencia es conocida: un cambio interno de un
país de su contexto continental; la percepción de riesgo externo; la
intervención presentada como “legítima”.
La historia ofrece paralelos:
Guatemala en 1954, Irán en 1953, Chile en 1973, Panamá en 1989. En cada caso,
la fuerza se ejerció no solo a través de la capacidad militar, sino porque se
construyó un relato de legitimidad. Primero, una justificación moral: proteger,
salvar, defender. Luego, una justificación legal: resoluciones, autodefensa,
invitaciones formales. Además, una narrativa clara: un culpable reconocible,
víctimas notorias y urgencia geopolítica. Finalmente, el conflicto geopolítico
se presenta como inevitable, sin alternativas.
Lo que hoy ocurre entre
Venezuela y Estados Unidos no es una anomalía, sino una fricción clásica: un
régimen que busca perpetuarse frente a una potencia que reafirma su influencia
en su entorno estratégico.
La pregunta, entonces, no es solo
qué sucede en Venezuela, sino cómo se construyen las decisiones que cambian el
destino de países y poblaciones: ¿quiénes las toman? ¿Desde dónde? ¿Con qué
relatos? Y, lo más relevante: ¿quiénes sufren sus consecuencias?
La geografía política y la
geopolítica siguen vigentes porque trazan la cartografía del poder. Allí donde
los mapas muestran fronteras, los relatos dibujan legitimidades. Venezuela es
hoy un país en el que se cruzan memorias de soberanía y narrativas de
intervención. El conflicto revela que el poder no solo se ejerce en los campos
de batalla o en los mercados energéticos, sino en la trama simbólica que
convierte una decisión en destino.
1- Doctor en Geografía de la Universidad
del Salvador (Argentina). Coordinador de la carrera de Profesorado en Geografía
del Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya de Posadas, Misiones.
2- Doctora en Geografía de la Universidad
del Salvador (Argentina). Profesora de Posgrados en Misiones y Perú.





