miércoles, 25 de marzo de 2026

EL PETRÓLEO COMO EPICENTRO DEL DESORDEN GLOBAL: TENSIONES Y GEOPOLÍTICA

 

 

Reservas globales de petróleo 2025. Oil & Gas Journal

 

 

EL PETRÓLEO COMO EPICENTRO DEL DESORDEN GLOBAL: TENSIONES Y GEOPOLÍTICA

 

Dr. Sergio Páez. Dra. Diana Durán

 

A lo largo del siglo XX y lo que va del XXI, el petróleo se ha consolidado como la columna vertebral de la economía global. Sin embargo, su distribución geográfica desigual ha convertido a las regiones productoras en escenarios de disputa permanente.

Este artículo sostiene que el petróleo actúa como el epicentro del desorden global y es un catalizador de conflictos bélicos, inestabilidad económica y reconfiguraciones de alianzas que desafían la gobernanza internacional.

 

El recurso como arma política

 

El tema del petróleo como herramienta de presión internacional no es nueva, pero su relevancia se ha intensificado con la emergencia de nuevos polos de poder. Como señala Klare (2001), la lucha por los recursos naturales ha reemplazado a las ideologías como motor principal de la guerra.

En este contexto, el control de los estrechos estratégicos y las rutas de transporte se vuelve una prioridad para la seguridad de las potencias mundiales.

En el Medio Oriente, la dependencia global del crudo ha fomentado un estado de "excepcionalismo" donde la estabilidad política a menudo se sacrifica en favor del flujo energético. Las intervenciones externas y el apoyo a regímenes autoritarios han generado un desorden sistémico que repercute en crisis migratorias y el auge de extremismos.

La "maldición de los recursos", descripta por diversos economistas latinoamericanos, sugiere que la abundancia de hidrocarburos puede, paradójicamente, debilitar las instituciones democráticas y fomentar la corrupción (Ross, 2012).

 

La transición energética y el nuevo desorden

 

Actualmente, el desorden global se ve alimentado por la transición hacia energías renovables. Mientras el mundo intenta alejarse de la era del petróleo y el carbón, los países cuya economía depende exclusivamente de la exportación de crudo enfrentan crisis de supervivencia económica. Esta incertidumbre genera volatilidad en los precios, lo que afecta directamente a los países en desarrollo y profundiza las brechas de desigualdad.

Asimismo, la irrupción de actores como China en regiones tradicionalmente bajo influencia occidental (como África o América del Sur en términos de inversiones estratégicas) añade factores de complejidad. El petróleo ya no solo causa guerras directas, sino que promueve una "guerra fría energética” donde el control de la infraestructura y el financiamiento de proyectos extractivos definen las nuevas esferas de influencia.

 

En conclusión, el petróleo es un eje central del caos internacional. Su capacidad para provocar la movilización de ejércitos, derribar economías y transformar paisajes geográficos lo sitúa en el núcleo de las tensiones geopolíticas actuales. Hasta que la matriz energética global no logre una diversificación real y equitativa, el hidrocarburo seguirá siendo el principal determinante de un orden mundial caracterizado, precisamente, por su fragilidad y desorden.

 

Tapa del libro Guerra por los recursos de Klare

Referencias Bibliográficas 

Bruckmann, M. (2012). Recursos naturales y la geopolítica de la integración sudamericana. Gobiernos Autónomos Departamentales.

Klare, M. T. (2001). Guerra por los recursos: El futuro escenario del conflicto global. Urano.

Ross, M. L. (2012). La maldición del petróleo: Cómo el oro negro impulsa el desarrollo de los estados y los condena a la guerra. Editorial Océano.

Saxe-Fernández, J. (2006). Terror e imperio: La hegemonía de Estados Unidos y el petróleo. Arena y Sal.

Yergin, D. (1992). La historia del petróleo. Plaza & Janés.

 

PARA PROFUNDIZAR EL TEMA

Industria petrolera - BBC News Mundo Diversos artículos sobre la problemática.

La cambiante geopolítica del petróleo - Dialnet

Gallegos, Rafael. Petro Renova.  Venezuela PetroRenova Indexed, ISSN-e 3080-6666, Vol. 1, Nº. 3, 2025 

Análisis sobre la geopolítica petrolera global, entendida como un campo de estudio en intensa y constante evolución, impulsado por fuerzas económicas, disrupciones tecnológicas y complejas interacciones políticas. Factores influyentes: a) Fluctuaciones en la oferta y demanda: El impacto de la volatilidad del mercado y la aparición de nuevas fuentes de suministro no tradicionales (como el shale oil y el gas de esquisto); b) Políticas energéticas estratégicas: La influencia de las decisiones de las principales potencias mundiales (EE.UU., China, UE) en la seguridad de los suministros y la transición energética y c) Aceleración de las energías renovables: El rol disruptivo de la solar, eólica y el hidrógeno como vectores de una menor dependencia de los hidrocarburos.

Oil Reserves by Country (2025) - Worldometer Reservas de petróleo por país (2025)

 

sábado, 21 de marzo de 2026

EL APRENDIZAJE SITUADO Y LA EDUCACIÓN GEOGRÁFICA. LA NECESIDAD DE VOLVER A LAS FUENTES PARA INNOVAR

 

Un par de personas sentadas en una alfombra roja

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Comunidad de mujeres nahua en México

 

Un grupo de personas en frente de un árbol

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Escuela Agraria Bajo Hondo. Coronel Rosales. Buenos Aires. Argentina.

 

EL APRENDIZAJE SITUADO Y LA EDUCACIÓN GEOGRÁFICA.

La necesidad de volver a las fuentes para innovar

Dra. Diana Durán. Dr. Sergio Páez 


La educación geográfica se enfrenta a desafíos cada vez más complejos —ambientales, sociales, geopolíticos, culturales—, por lo que resulta imprescindible volver a pensar el lugar desde donde enseñamos y aprendemos. No se trata solo de incorporar tecnologías o metodologías novedosas, sino de reconocer que la verdadera innovación surge cuando el conocimiento se sitúa en los territorios, en las memorias colectivas y en las experiencias comunitarias.

El aprendizaje situado es indispensable en la educación geográfica y primordial para transformar las prácticas ausentes de diálogo con los territorios y/o cargadas de ideologías sobre las problemáticas contemporáneas.

Es necesario repensar la educación en la Argentina y América Latina, especialmente en las regiones atravesadas por cambios sociales, culturales y ambientales que demandan respuestas innovadoras y contextualizadas.

La innovación educativa se funda no solo en la incorporación de nuevas metodologías o tecnologías, sino como un proceso situado que reconoce las trayectorias de alumnos y docentes, las memorias colectivas y las dinámicas territoriales y ambientales. En este sentido, la innovación es tanto epistemológica como práctica: implica revisar los fundamentos de las ciencias sociales y naturales y, al mismo tiempo, resignificar el oficio docente en clave de un compromiso comunitario y social.

Es necesario abordar problemáticas múltiples y complejas, en la que convergen dimensiones naturales, sociales, culturales y simbólicas del ambiente y el territorio. Partimos de la premisa de que el aprendizaje situado se vincula a los contextos históricos y geográficos en los que ocurren. Las instituciones educativas, los directivos, los expertos, los educadores, alumnos y otros actores sociales forman parte de un entramado creativo de gran trascendencia: la construcción colectiva de saberes.

Desde esta perspectiva, es necesario plantear una interpretación crítica y una acción transformadora sobre la naturaleza educativa de las innovaciones, vinculando la teoría con la práctica y el conocimiento científico con los saberes locales. Es necesario volver a los territorios como escenarios de aprendizaje, memoria y conflicto; aplicando propuestas didácticas innovadoras que integran la justicia ambiental, la participación comunitaria y el desarrollo local como motores de cambio.

Se requiere la creación de un laboratorio pedagógico y territorial, donde la innovación se convierta en el puente entre la educación y la vida comunitaria; entre la ciencia y la cultura; entre la memoria, el presente y el futuro.

Es imprescindible que los profesores de geografía junto a sus alumnos lideren iniciativas que promuevan innovaciones educativas y fomenten una cultura potente en sus comunidades.

 

Innovación educativa, aprendizaje situado y desarrollo local

La cuestión de la innovación educativa es un proceso dinámico y constitutivo de la enseñanza de las ciencias en un mundo en permanente transformación. Dicho proceso no puede desligarse de las dimensiones espaciales y regionales que configuran los saberes vinculados al territorio y al ambiente en la Argentina y América Latina (Durán, 2015)[1].

La innovación, entendida como un fenómeno interdisciplinar, se nutre de aportes provenientes de distintos campos del conocimiento como: pedagogía, sociología, geografía, historia, economía, ciencias ambientales, antropología, ciencias naturales, entre otras. Se reconoce como un proceso espacial y temporal, atravesado por tensiones entre lo global y lo local; lo endógeno y lo exógeno; lo técnico y lo simbólico.

Un enfoque integral de la innovación incorpora dimensiones habitualmente relegadas en los modelos clásicos o tergiversada por enfoques ideologizados que intentan promover rupturas y divergencias en la educación geográfica. Las dimensiones ambiental y territorial se ligan a la innovación como un entramado de elementos objetivos (tecnologías, metodologías, estructuras institucionales) y subjetivos (valores, memorias, identidades, afectos) que se desarrollan y difunden en contextos territoriales específicos. Así, la innovación educativa no es solo un cambio técnico, sino una práctica situada que reconoce la diversidad de territorios y comunidades.

El aprendizaje situado constituye un eje didáctico central, un enfoque que destaca el contexto como parte esencial del proceso educativo y se vincula con metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos, en problemas y en el territorio. En el siglo XXI, el aprendizaje situado responde a la necesidad de integrar el contexto sociocultural e histórico en la enseñanza, reconociendo que el conocimiento se construye en interacción con los espacios, las memorias y las prácticas comunitarias (Cid-García y Marcillo-Murillo, 2023)[2]. Desde esta perspectiva, el territorio se convierte en aula expandida, laboratorio vivo y espacio de construcción de ciudadanía.

El desarrollo local se conceptualiza como un proceso endógeno que busca potenciar las capacidades humanas, los recursos propios de cada territorio y la participación social, con el fin de generar bienestar colectivo y sostenibilidad (Sosa González, Riquelme Rivero y Diez Valladares, 2020)[3]. El desarrollo local se concibe como motor educativo: un espacio donde la escuela y la comunidad dialogan, crean y proyectan innovaciones que fortalecen tanto la dimensión ambiental como la cultural y la social.

Es muy relevante el rol del estudiante como sujeto situado en un territorio y en una comunidad. Un sujeto que reconoce la diversidad de contextos como fuente de gran promoción pedagógica y no como un obstáculo. Asimismo, integra lo emocional, lo simbólico y lo colaborativo en el proceso educativo, ampliando la noción de aprendizaje hacia experiencias artísticas y comunitarias. Por otra parte, se adapta a entornos digitales, híbridos y territoriales incorporando tecnologías como herramientas de narración y simulación sin perder de vista los aspectos pedagógico-didácticos sustantivos del aprendizaje situado.

En síntesis, este artículo articula innovación, aprendizaje situado y desarrollo local como dimensiones inherentes a una educación que busca ser transformadora, crítica y profundamente vinculada con los territorios y ambientes en los que se inscribe.

Metodología para la aplicación del aprendizaje situado en la educación geográfica

Aprendizaje para el cambio conceptual: es la revisión crítica de las nociones tradicionales de innovación, incorporando perspectivas ambientales, territoriales y comunitarias; asimismo la inteligencia artificial (IA) como herramienta pedagógica.

Aprendizaje por proyectos y problemas: incluye el diseño de propuestas didácticas que respondan a conflictos ambientales y sociales concretos de los territorios en estudio.

Enseñanza para la comprensión: promueve la construcción de narrativas que vinculan ciencia, memoria y territorio, favoreciendo la apropiación crítica y compleja de los saberes geográficos.

Aprendizaje colaborativo y multisensorial: integra metodologías participativas (ateneos, cartografías colectivas, bioarte, relatos digitales, aprendizaje servicio solidario) que potencian la dimensión comunitaria y afectiva del aprendizaje.

Los estudios de caso se orientan a conocer una diversidad de territorios y contextos, y aplicar los conocimientos en la propia comunidad. Se promueve la reflexión crítica sobre las tensiones entre innovación endógena y exógena, y la construcción de propuestas que fortalezcan el desarrollo local. Los trabajos de campo y la cartografía son imprescindibles para aplicar a los estudios de caso.

Como cierre

El aprendizaje situado nos recuerda que la educación no es abstracta, sino que se desarrolla en territorios atravesados por memorias, conflictos y esperanzas. 

Este artículo invita a enfocar la innovación educativa como un proceso profundamente vinculado con la comunidad y el ambiente.

Planteamos, entonces, preguntas tales como: ¿cómo se vive el aprendizaje situado en tu territorio? ¿Qué experiencias de innovación educativa, de diálogo entre escuela y comunidad te han marcado?

Te invitamos a compartir tus reflexiones, relatos o ejemplos en los comentarios. La construcción colectiva de saberes se enriquece cuando cada voz aporta su mirada y experiencia como motores de nuevas prácticas y debates.

Bibliografía consultada

CID GARCÍA, M. MARCILLO MURILLO, D. (2023). “El Aprendizaje Situado: una Oportunidad para la Práctica Pedagógica Innovadora, Crítica y Reflexiva”. Revista Científica Hallazgos 21, 8 (3), 316-329. http://revistas.pucese.edu.ec/hallazgos21/

DURÁN, Diana (2015) Difusión de las innovaciones en la educación geográfica. Buenos Aires. Lugar Editorial.

DURÁN, Diana (2016) Proyectos ambientales y sustentabilidad. Buenos Aires Lugar Editorial.

MENDOZA ZUANY, R. G.; SANDOVAL RIVERA, J. C.; MARTÍNEZ BAUTISTA, P. (2022). “Aprendizaje situado a través de historias locales: posicionando preocupaciones, conocimientos y prácticas socioecológicas en la escuela”. Nóesis, Revista de Ciencias Sociales. México. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2395-86692022000100114

ORTIZ GUITART, Anna. PRATS FERRET, María. BAYLINA FERRÉ, Mireia. (2012) “Métodos visuales y geografías de la infancia: dibujando el entorno cotidiano”. Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Barcelona: Universidad de Barcelona, 1 de mayo de 2012, vol. XVI, nº 400. http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-400.htm.

PEÑA-OCHOA, M. A.; BONHOMME, A. (2018). Territorios de aprendizaje en niños vulnerables: un acercamiento desde el aprendizaje situado”. Psicoperspectivas, Chile. Universidad Diego Portales.

https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-69242018000200139

 




[1] DURÁN, Diana (2015) Difusión de las innovaciones en la educación geográfica. Buenos Aires. Lugar Editorial.

[2] CID- GARCÍA, M. MARCILLO- MURILLO, D. (2023). “El Aprendizaje Situado: una Oportunidad para la Práctica Pedagógica Innovadora, Crítica y Reflexiva”. Revista Científica Hallazgos 21, 8 (3), 316-329. http://revistas.pucese.edu.ec/hallazgos21/

[3] SOSA GONZÁLEZ, RIQUELME RIVERO. DIEZ VALLADARES (2020) “Consideraciones sobre el desarrollo local”. Revista Universidad y sociedad. Universidad y Sociedad vol.12, N°.4 Cienfuegos jul.-ago.2020 Epubb 02-Ago-2020.

 VIDEOS RELEVANTES

Documental Educar con el Territorio. Centro UC de Desarrollo Local  https://youtu.be/Dm0hGezxYrA?si=l_lQBP5blUVYsgBO



Experiencia de aprendizaje situado en Misiones. Mbojere Cultural. 2024




PARA INCORPORAR AL APRENDIZAJE SITUADO:

Blog de CUENTOS TERRITORIALES que integra memoria, territorio y comunidad a través de múltiples narraciones. Es una herramienta del aprendizaje situado.





jueves, 19 de marzo de 2026

REPRESAS EN EL RÍO IGUAZÚ: EL GIGANTE ESCALONADO

 


Parte argentina de la cuenca del Río Iguazú 11_iguazu_web-min.jpg (7016×4959)

 El río Iguazú


REPRESAS EN EL RÍO IGUAZÚ: EL GIGANTE ESCALONADO

Dr. Sergio Páez. Dra. Diana Durán

 

El río Iguazú es mucho más que el telón de fondo de una de las siete maravillas naturales del mundo; es un gigante domesticado. Aunque las Cataratas del Iguazú proyectan una imagen de naturaleza virgen e indómita, la realidad es que su ritmo cardíaco —el caudal de agua— está organizado por una serie de infraestructuras humanas situadas aguas arriba.

A diferencia de otros ríos que fluyen libremente desde sus nacientes hasta su desembocadura, el Iguazú Superior, principalmente en territorio brasileño, funciona como una "escalera de agua". A lo largo de su curso se han construido seis grandes represas hidroeléctricas: Foz do Areia, Segredo, Salto Santiago, Salto Osório, Salto Caxias y Baixo Iguaçu.

Estas estructuras no están allí por capricho estético, sino para responder a la creciente demanda energética de Brasil. La última de ellas, Baixo Iguaçu, se encuentra a escasos 30 kilómetros de los saltos y actúa como el "grifo final" que determina cuánta agua llega efectivamente al Parque Nacional.

Rio Iguazú, represa Baixo Iguazu y parte del Parque Nacional Iguazú del lado brasileño. Fotografía Sergio Páez.

 

El mecanismo de regulación

El conflicto entre la ecología y la economía se manifiesta en la fluctuación del caudal. Las represas operan bajo un sistema de regulación que puede generar dos fenómenos críticos:

El efecto fin de semana significa que, durante los días de menor demanda industrial de energía, las represas suelen cerrar sus compuertas para acumular agua. Esto ha provocado que, en ocasiones, las Cataratas del Iguazú luzcan hilos de agua en lugar de sus potentes cortinas, afectando la actividad turística y el geosistema fluvial.

Asimismo, se verifica la mitigación de crecidas cuando, en épocas de lluvias extremas, las represas actúan como amortiguadores, aunque su capacidad es limitada. Si los embalses se llenan, la apertura de compuertas puede generar crecidas repentinas que obligan a cerrar las pasarelas del circuito de la Garganta del Diablo.

Impacto ambiental y turístico

La regulación del caudal no solo altera la vista desde los miradores; transforma la biodiversidad del río. Las especies de peces que dependen de los ciclos naturales de inundación y sequía ven sus ritmos alterados por una "estacionalidad artificial" impuesta por los vaivenes de la carga eléctrica.

Desde la perspectiva del turismo, la incertidumbre se ha vuelto una constante. La gestión del agua del Iguazú es hoy un ejercicio de diplomacia y técnica, en la que los acuerdos entre los organismos energéticos y las autoridades ambientales intentan mantener un caudal mínimo que preserve la majestuosidad de los saltos.

El caudal promedio de las Cataratas del Iguazú es de aproximadamente 1.500 metros cúbicos por segundo (m3/s), pero debido a la regulación y factores climáticos. Este valor ha llegado a caer por debajo de los 300 m3/s o superar los 40.000 m3/s en inundaciones históricas.

 

Las represas sobre el río Iguazú representan el eterno dilema del progreso: la necesidad de energía frente a la conservación de santuarios naturales. Si bien estas obras son vitales para el desarrollo regional, convierten a las Cataratas del Iguazú en una maravilla "semi-natural", cuya belleza depende, en última instancia, de un interruptor humano. La sostenibilidad del sitio depende, sin duda, de la gestión transfronteriza que priorice el equilibrio ecológico sobre la máxima eficiencia energética.

 


La represa Baixo Iguaçu

La represa Baixo Iguaçu

La represa de Baixo Iguaçu es, sin duda, la más controversial y relevante para el estado actual de las Cataratas, debido a su ubicación estratégica. Aquí te detallo los puntos clave de esta central:

Localización y función de pulmón

Inaugurada en 2019, se encuentra en el estado de Paraná, Brasil, a solo 30 kilómetros aguas arriba de las Cataratas del Iguazú. A diferencia de las otras represas del río, Baixo Iguaçu es la última de la cascada hidroeléctrica, lo que la convierte en el "regulador final". Su función es recibir el agua …

El río Iguazú tiene una extensión total aproximada de 1.300 a 1.320 kilómetros. Nace en la Serra do Mar, región metropolitana de Curitiba en el Estado de Paraná, Brasil, recorre gran parte de ese país, y en sus últimos 115 kilómetros sirve de frontera entre Argentina y Brasil antes de desembocar en el río Paraná.

 

 

En el esquema se observan las represas del Río Iguazú que inundan 600 kilómetros de valle, desde la ciudad brasilera de Porto Uniao, hasta el Parque Nacional Iguazú. El croquis es una captura tomada de Google Maps. Los números indican la ubicación de las represas en el orden en que están listadas abajo:

1. Foz de Areia   

2. Salto Segredo 

3. Salto Santiago

4. Salto Osorio   

5. Salto Caxias   

6. Baixo Iguaçú

 

 

Argentina: Río Iguazú: una catástrofe ecológica perfecta | Biodiversidad en América Latina

 

LA SINGULARIDAD GEOGRÁFICA GUAYRAENSE

Se trata de un libro anticipatorio del Ing. Mario Claudio Fuschini Mejía (1978, Ed. Oikos) que analiza la región del Guairá, caracterizada por la cuenca del río Paraná y sus cataratas. Esta obra geográfica e histórica -pues anticipó cuestiones que luego se transformaron en certezas-, destaca las particularidades físicas, históricas y geográficas de esta zona fronteriza, a menudo asociada con la destrucción de los Saltos del Guairá. 

Se enfoca en la geografía física y la historia de la región del Guairá, situada en la zona de influencia de los antiguos Saltos del Guairá, en la frontera entre Paraguay y Brasil.

¿De qué se trata la singularidad geográfica?

El trabajo subraya las características únicas del relieve, la hidrografía y la importancia geopolítica de esta cuenca alta del Paraná, antes de la construcción de la represa de Itaipú que inundó los saltos.

"El aprovechamiento de ríos de cursos sucesivos, solamente con fines de producción hidroeléctrica, puede provocar cambios en su comportamiento y, por consiguiente, daños imprevisibles a los países condóminos", sostiene Mario Fuschini Mejía en su libro "La singularidad geográfica guayraense".

El gran hidrólogo y geógrafo por experiencia argentino investigó las variantes que comenzó a registrar el río Paraná, a partir de la construcción sucesiva de aproximadamente treinta y cinco diques por parte de los brasileños en su alta cuenca y sus afluentes principales.

Fuschini Mejía advirtió acerca de las imprevisibles consecuencias para esta región de la tala indiscriminada de bosques nativos, dando lugar al avance de las fronteras agropecuarias en Brasil y el Paraguay.

Frente al aumento del consumo interno, el vecino mayor del Mercosur sigue explotando sus recursos hídricos para generar energía.

Toda la cuenca ha sido deforestada, y cuando llueve como sucedió recientemente el agua escurre con gran intensidad por el suelo desprovisto de vegetación. Y como los embalses también desbordan, abren sus compuertas en cascada, lo que aumenta la velocidad de las crecidas, siendo las más perjudicadas las comunidades situadas aguas abajo.

ARTÍCULOS AMPLIATORIOS

Deforestación, represas y caza furtiva en las Cataratas del Iguazú | Ambiente Radio

GIRAUT, M. A. (2023), Argentina físico-natural: Aguas superficiales. ANIDA. Atlas Nacional Interactivo de Argentina. Instituto Geográfico Nacional. https://static.ign.gob.ar/anida/ fasciculos/fasc_aguas_sup_sub.pdf

fasc_afn_aguas_sup_sub.pdf

 

La Tierra podría considerarse un planeta acuático, por cuanto el 71% de su superficie se halla cubierta de agua. Sin embargo, de esa importante masa líquida, solo el 3% está disponible para el consumo humano, siendo su distribución poco uniforme en las distintas latitudes del planeta, situación que se observa en la República Argentina. La ubicación geográfica y su amplia extensión latitudinal, sumada a la diversidad de relieves y tipos climáticos, constituyen los elementos que le aportan características distintivas a la configuración de la red hidrográfica del territorio nacional. Esta red comprende a las denomina das aguas superficiales: los ríos, lagos, lagunas y esteros, así como también las aguas subterráneas y campos de hielo. Argentina presenta, al noreste, ríos caudalosos, largos y navegables, en tanto que, al norte y al oeste, los ríos son menos caudalosos y extensos. Hacia el sur, próximo a la cordillera de los Andes, pueden observarse nuevamente ríos de escurrimiento superficial importante, que disminuye a medida que atraviesan la región patagónica. Un elevado porcentaje del territorio, sin embargo, presenta condiciones típicas de climas áridos o semiáridos, incluso con manifestación de déficit hídrico, situación que se presenta cuando la demanda de agua supera la cantidad disponible en un determinado ambiente, incluso en términos potenciales.