MBOJERE CULTURAL, TEJIDO DE SABERES Y
TERRITORIOS
Dr. Sergio Páez
El certamen Mbojere Cultural, organizado por
el Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya en Posadas, Misiones, puede ser
entendido como un ecosistema pedagógico donde convergen la identidad regional y
las nuevas formas de aprender.
En la lengua guaraní, la palabra
"mbojere" remite a la mezcla, al entrevero, a la combinación de
elementos que, al unirse, crean algo nuevo y superador. Fiel a su nombre, el
certamen organizado por el Instituto Superior "Antonio Ruiz de Montoya”,
de Posadas, Misiones, se ha consolidado como un modelo de innovación educativa
en la región. Lo que a simple vista parece una festividad de expresión
artística es, en realidad, un dispositivo pedagógico complejo que rompe
con la fragmentación del conocimiento para dar paso a un aprendizaje integral y
profundamente arraigado a la región misionera.
La Interdisciplinariedad como eje vertebrador
El principal desafío de la educación
contemporánea es superar la enseñanza en compartimentos estancos o materias
aisladas. El Mbojere Cultural aborda esta problemática enfrentándola de manera
compleja e innovadora. Al proponer ejes temáticos que atraviesan la historia,
la literatura, la geografía y las miradas filosóficas, el certamen compromete
a estudiantes y docentes a dialogar entre diferentes áreas del saber.
Para representar una estampa de la vida en el
monte o una problemática social actual, el estudiante debe investigar el
contexto geohistórico, comprender la narrativa literaria, seleccionar la
sonoridad adecuada y diseñar una puesta en escena. En consecuencia, la
interdisciplinariedad no es un concepto abstracto, sino una práctica necesaria
para la resolución de un problema creativo.
El trabajo colaborativo
El certamen se aleja del éxito individual para
centrarse en la construcción colectiva. En el certamen Mbojere, el resultado
final depende de la capacidad de los participantes para negociar sentidos,
distribuir roles y potenciar las habilidades del otro.
Este enfoque colaborativo prepara a los estudiantes
para el mundo real, donde el trabajo en equipo es la norma. El aula se expande
y se convierte en un taller, un escenario y un laboratorio de ideas donde la
jerarquía se transforma en una labor horizontal en función de un objetivo
común: la obra compartida.
El aprendizaje situado: identidad y contexto
Quizás el valor más significativo del certamen
es su carácter de aprendizaje situado. No se trata de un evento que podría
ocurrir en cualquier lugar del mundo. Ocurre en Misiones, con su frontera
porosa, su bilingüismo, su tierra roja, su historia de inmigración y pueblos
originarios.
Al trabajar sobre temáticas locales, el
Instituto Montoya garantiza que el conocimiento no sea importado o
puramente teórico. Los alumnos investigan su propia realidad, lo que genera un
sentido de pertenencia y compromiso ético con su comunidad. El certamen valida
la cultura regional como un objeto de estudio académico digno y relevante,
transformando al estudiante en un productor de cultura y no solo en un
consumidor.
Mbojere Cultural es un ejemplo paradigmático
de cómo las instituciones pueden trascender las paredes del aula. A
través de la interdisciplinariedad, la colaboración y el enfoque situado, se
logra que el aprendizaje sea una experiencia vital. En este
"entrevero" de disciplinas y voluntades, se siembra la semilla de una
formación humana y académica que entiende que la realidad es compleja, que
nadie aprende solo y que el conocimiento cobra su máximo sentido cuando honra
las raíces de su propio territorio.
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