Imagen
elaborada con IA en base a fotografía de trabajo de campo de un profesorado de
Geografía y recursos didácticos de la disciplina.
GEOGRAFÍA Y
EDUCACIÓN: ¿CIENCIA O IDEOLOGÍAS?
Diana Durán
(1). Sergio Páez (2)
En los últimos 150 años, en las ciencias humanas y sociales y especialmente en la geografía, hubo un paralelismo dialéctico entre los paradigmas positivistas y los humanistas. Los primeros pusieron su acento en la objetividad y los métodos cuantitativos, y los humanistas en la subjetividad y la hermenéutica, con significativa influencia de la filosofía marxista. Actualmente, el surgimiento del anarquismo epistemológico ataca fuertemente la búsqueda de la verdad científica. En consecuencia, está tomando forma una nueva dicotomía de la geografía: debemos perseguir una ética social o debemos perseguir una ética científica. En América Latina, donde la ciencia geográfica puede contribuir activamente para alcanzar el tan deseado desarrollo sustentable, tomar posición en el sentido de la objetividad y de la verdad científica debería ser el camino hacia un rol protagónico para los geógrafos en materia de ordenamiento territorial.
Dr. Darío César Sánchez. Ética Social vs. Ética Científica: la dicotomía de la geografía actual en América Latina. Revista Geográfica. Instituto Panamericano de Historia y Geografía.
La encrucijada de la Geografía
En los
últimos tiempos, la Geografía se ha visto tensionada en su esencia como
disciplina científica frente a las presiones por convertirla en un vehículo de
activismo político. Si bien el espacio geográfico incluye en forma sustantiva
la dimensión política —pues refleja relaciones de poder—, la Geografía como
ciencia no debe confundirse con la militancia. Su valor reside en la capacidad
de ofrecer diagnósticos precisos y complejos, no en la validación de consignas
partidarias.
Un ejemplo
ilustrativo de esta tensión es el uso de carteles políticos en el ámbito
escolar. Estas imágenes, diseñadas para movilizar y persuadir, transmiten un
mensaje cerrado y cargado de ideología. Si bien pueden ser útiles en espacios
de militancia o debate ciudadano, en el aula su empleo confunde la frontera
entre ciencia y propaganda.
La
educación geográfica requiere materiales que abran preguntas y permitan el
análisis crítico —mapas, gráficos estadísticos, fotografías de paisajes, datos
comparativos—, no recursos que son interpretados desde una postura partidaria.
El docente,
en su rol de mediador, debe garantizar que los estudiantes construyan sus
propias conclusiones a partir de evidencias y métodos rigurosos, evitando que
la enseñanza se convierta en un vehículo de consignas.
Principios
de una Geografía científica
El carácter
académico de la disciplina implica:
Priorizar
la evidencia y la información: a través
de la cartografía, teledetección y métodos cuantitativos/cualitativos es
posible responder al conocimiento de los temas y problemas geográficos en vez
de a discursos partidarios. En tal sentido, el arte, por ejemplo, es una
herramienta poderosa si se incluye para percibir los territorios a través de la
pintura, la literatura, el cine, entre otras disciplinas.
La educación geográfica debe
vincularse con los espacios cotidianos de aprendizaje sin perder su rigor
científico, evitando que la práctica escolar se convierta en un vehículo
ideológico. (Torres Cañete, 2021)
Respetar la
complejidad: la
militancia simplifica la realidad y propende a plantear dicotomías insuperables.
La ciencia geográfica propone la interacción de variables ambientales, sociales
y económicas.
Formación
profesional, no dogmática: la tarea
docente es brindar herramientas para que los estudiantes construyan su propia
visión del mundo, fundamentada en sus percepciones e ideas, pero también en el
estudio y el análisis rigurosos.
El desafío
ético en el aula
El aula
debe ser un laboratorio de pensamiento crítico. Un ciudadano y un profesor
formados en la vinculación entre la ciencia y el arte aportan más a la sociedad
que un activista que no fundamenta los hechos que difunde.
La
Geografía explica los territorios para transformarlos con inteligencia, no para
utilizarlos como bandera de intereses partidarios.
Reivindicar
la Geografía científica es un acto de respeto hacia la disciplina y hacia
quienes confían en la información y el saber como base para propender a un
desarrollo territorial justo y sostenible.
Claves de
la Geografía actual
En los “Foros Debate sobre Claves de la Geografía” desarrollados
en 2024 y 2025 en el Profesorado de Educación Secundaria en Geografía del
Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya (de Posadas, Misiones) y el
Doctorado en Geografía de la Universidad del Salvador (CABA), se plantearon
objetivos que refuerzan los conceptos precedentes:
ü Difundir
temas centrales de la Geografía actual con enfoques innovadores.
ü Debatir
realidades territoriales, ambientales y sociales en distintas escalas, con
propuestas de enseñanza para niveles superior y secundario.
ü Incorporar
capacidades prioritarias en la política curricular: resolución de problemas,
pensamiento crítico, trabajo colaborativo, comunicación, responsabilidad y
competencia digital.
La
propuesta concluyente fue enseñar una Geografía innovadora, basada
en proyectos y en un enfoque pluriparadigmático, que supere el activismo
sustentado en guías librescas y discursos vacíos. Así se fomenta la
investigación genuina en el aula, como también la apertura a la comunidad de
proyectos protagonizados por los alumnos.
Alumnos
de dos profesorados de Geografía de la Argentina en trabajo de campo compartido,
sustentado en el aprendizaje servicio solidario.
Definiciones
y principios fundamentales
En el
Primer Foro (2024) la doctora Liliana Acosta citó a Pickenhayn al considerar a
la Geografía como: ciencia del espacio geográfico; estudio de la localización y
las relaciones sociedad–naturaleza; acceso a la síntesis explicativa, a través,
de la cartografía o de una buena narrativa; carácter holístico, dinámico y
aplicable a la ordenación del territorio.
En este
orden de ideas, el principio de localización es básico e indiscutible:
determina el lugar y el tiempo donde ocurre el hecho geográfico. Una educación
“a-espacial” traiciona ese fundamento.
Google
Earth Engine es una plataforma de análisis geoespacial basada en la nube que
permite a los usuarios visualizar y analizar imágenes satelitales de nuestro
planeta. Científicos y organizaciones sin fines de lucro usan Earth Engine para
llevar a cabo investigaciones con teledetección, predicción de brotes de
enfermedades, administración de recursos naturales y mucho más. Los alumnos
pueden acceder a la información para unirse al debate y convertirse ellos
mismos en científicos de datos.
Miradas múltiples y métodos
diversos
La historia
del pensamiento geográfico muestra que no existe un método exclusivo ni
hegemónico. Distintas corrientes epistemológicas tienen fortalezas y
limitaciones. La educación geográfica permite explicar las transformaciones del
mundo real a través del estudio del territorio, el ambiente y la sociedad, con
una mirada totalizadora, colaborativa e interdisciplinaria. (Acosta, et al. 2025)
En
coincidencia, Rivera (2023) destaca la importancia de la investigación
cualitativa para comprender cómo los estudiantes y docentes viven la enseñanza
geográfica, aportando una mirada que complemente los enfoques tradicionales.
Promover
en los alumnos la realización de actividades lúdicas y artísticas en relación
con espacios geográficos locales abre la posibilidad de utilizar una
multiplicidad de recursos educativos. Cuentos territoriales (2025)
Geografía,
ciudadanía y gobernanza
La
Geografía forma ciudadanos capaces de comprender la espacialidad como capacidad
compleja. Contra una geografía ideologizada se promueven desde este espacio
experiencias educativas como:
- Aprendizaje
basado en proyectos y problemas.
- Investigación-acción
participativa.
- Aprendizaje
servicio solidario.
Alumnos de
la Escuela de Educación Técnica N° 3 "D. F. Sarmiento" de Mar
del Plata, Argentina, encararon proyectos de descontaminación y gestión de
los residuos sólidos urbanos en el arroyo La Tapera a través de la metodología
del aprendizaje servicio solidario.
Según Diego
Omar (2025), la gobernanza territorial requiere de la participación ciudadana
genuina y de políticas consensuadas. El territorio, entendido como espacio
apropiado con sentido colectivo, demanda nuevas formas de gestión sustentable,
donde las comunidades locales juegan un papel central.
En el mismo
derrotero, Guallart Moreno (2025) plantea que la competencia espacial debe
articularse con la formación ciudadana crítica, integrando pensamiento
geográfico y ciudadanía en un enfoque pedagógico secuenciado que fortalezca la
participación democrática.
Conclusión
La
educación geográfica es indispensable porque nos enseña a leer el territorio
como un libro abierto de memorias, conflictos y esperanzas. Pero su potencia se
desvanece cuando se reduce a una mera consigna: la ciencia se convierte en eco
y el aula en trinchera.
La educación
geográfica innovadora es la que plantea preguntas e ilumina las complejidades
de los territorios, lugares y ambientes. Nos invita a pensar con rigor y
sensibilidad. Es la que transforma el mapa en espejo y ventana: espejo de
nuestras realidades, ventana hacia futuros posibles.
Defender la
neutralidad científica no significa renunciar al compromiso con la sociedad,
sino honrarlo con inteligencia. Porque solo una Geografía libre de dogmas puede
convertirse en brújula para la justicia territorial y en semilla de ciudadanía
crítica.
La
Geografía abre caminos, no cadenas; despierta preguntas, no consignas; y nos
recuerda que el territorio es siempre más vasto que cualquier ideología.
Referencias
bibliográficas
Acosta, L., Cañete, N.,
Contreras, F., Durán, D., Lara, A. L., Omar, D., Páez, S. (2025). Foro
debate sobre claves de la geografía actual. Ediciones Crujen. Punta Alta.
Guallart
Moreno, C. (2025). “Competencia espacial, pensamiento geográfico y ciudadanía
crítica: un enfoque integrado en educación secundaria. Espacio Tiempo y
Forma. Serie VI, Geografía, (18), 151–180.
https://doi.org/10.5944/etfvi.18.2025.45337
Rivera, J. A. (2023). “La
enseñanza geográfica en la práctica escolar y los fundamentos de la
investigación cualitativa”. Perspectivas: Revista de Historia,
Geografía, Arte y Cultura, 11 (21), 18–27. https://doi.org/10.5281/zenodo.8031118
Torres Cañete, R. (2021).
“Geografía de la educación: corrientes principales y perspectivas de
investigación”. Revista Universitaria de Geografía, 30(2), 65–91. https://revistas.uns.edu.ar/rug/article/view/4086
(1) Dra. en Geografía de la
Universidad del Salvador. Profesora del Doctorado en Educación Ambiental del
Fondo Verde y de Postítulos del ISARM.
(2) Dr. en Geografía de la
Universidad del Salvador. Coordinador y profesor de la carrera de Profesorado
de Educación Secundaria en Geografía del Instituto Superior Antonio Ruiz de
Montoya.



