Alumnos en pleno aprendizaje geográfico sobre un territorio amenazado. El humedal de Arroyo Pareja e Isla Cantarelli
LEER EL TERRITORIO COMO UN LIBRO ABIERTO:
DESAFÍOS DE LA GEOGRAFÍA SITUADA EN LA ESCUELA SECUNDARIA
Diana Durán. Sergio Páez
En un contexto global de crisis climática,
reconfiguraciones geopolíticas y los avances tecnológicos, la Geografía
enfrenta el reto de espacializar y situar la realidad cotidiana de los
estudiantes.
Con ese objetivo desarrollamos algunos de los
ejes fundamentales para entender y practicar la disciplina en el nivel secundario,
sin perdernos en el desorden de las teorizaciones ideológicas y, como tales, abusivas.
El salto del mapa estático al análisis dinámico
Tradicionalmente, la geografía escolar se concentraba
en el dónde. Hoy, el enfoque principal es por qué ahí y cómo nos
afecta; es decir, las causas y consecuencias. No basta con localizar un río
en el mapa; es necesario analizar los conflictos por el uso de su agua, el
impacto de las represas en los ecosistemas locales o cómo el cambio climático
altera su régimen.
En ese derrotero, cabe el concepto de multiescalaridad,
pues la enseñanza actual debe conectar lo local con lo global y viceversa. Un
conflicto en el Estrecho de Ormuz no es un evento aislado, sino un fenómeno que
impacta directamente en el precio del combustible y la inflación de una
economía regional. Por otro lado, un conflicto local puede escalar a nivel
global.
La tecnología como aliada, no como reemplazo
La irrupción de la Inteligencia Artificial y
los Sistemas de Información Geográfica (SIG) ha revolucionado la didáctica.
En tal sentido, Google Maps y Earth permiten
realizar trabajos de campo virtuales, que permiten observar el
crecimiento urbano o el retroceso de los glaciares en tiempo real.
Cada día se sumará con mayor intensidad la
Inteligencia Artificial (IA) en el aula pues con ella se pueden procesar
grandes volúmenes de datos económicos o para simular escenarios de impacto
ambiental, de manera que el alumno se enfoque en la interpretación de los
resultados más que en la recolección mecánica de datos. Sin embargo, siempre
será necesario que sepa dónde recabar la información.
Geografía crítica y geopolítica de los
recursos
El estudio de los recursos naturales ha pasado de una visión puramente extractivista a una visión estratégica. El aula de geografía es hoy el espacio para debatir sobre: la soberanía territorial: desde la plataforma continental hasta las disputas fronterizas. También puede ser el ámbito para tratar la transición energética: el papel del litio, el petróleo y las energías renovables en la nueva matriz de poder mundial. A modo de ejemplo, mencionamos la potencia de las problemáticas ambientales: el análisis de leyes (como la Ley de Glaciares) frente a los intereses económicos.
Elaborado con IA
Espacializar la enseñanza
Espacializar implica dotar de dimensión territorial
a los fenómenos sociales y ambientales. En las escuelas, esto se traduce en
proyectos interdisciplinarios. Por ejemplo, utilizar eventos masivos como la
Copa del Mundo para estudiar la demografía, la cultura y la economía de los
países participantes, o analizar la sostenibilidad urbana de ciudades modelo
para pensar en soluciones para el propio municipio.
La geografía actual no busca que el alumno
sepa dónde está un país, sino que comprenda cuál es su rol en el contexto del
sistema-mundo.
Por otra parte, esta propuesta clásica, pero
necesariamente vigente se relaciona íntimamente con las ideas del aprendizaje
situado. Los alumnos no deberían memorizar
un texto en un banco frío de aula sino investigar un lugar, un territorio, una
ambiente in situ. Cuantas más veces se pueda, mejor.
El aprendizaje situado se genera y se
recrea en contextos significativos, con relevancia cultural y
colaboración. Vincula la escuela con la comunidad, recupera las historias
cotidianas y la tradición oral de los lugares, y lo más importante: el
conocimiento construido no es memorístico, sino que se puede aplicar o
transferir a otras situaciones nuevas. Es un aprendizaje para la vida.
El aprendizaje situado se vincula estrechamente con
la idea de espacializar. Nos propone volver a las fuentes: escuchar a la
comunidad, dialogar con los mayores, recuperar las memorias colectivas e
insertarlas en la escuela a través de narrativas potentes.
El desafío docente: formar ciudadanos críticos
El profesor de geografía hoy actúa como un
mediador entre el exceso de información y la capacidad de análisis de los
estudiantes. El objetivo final es desarrollar el pensamiento espacial, que
permita a los jóvenes entender su posición en el territorio y actuar sobre él
de manera responsable y comprometida. Saber pensar el espacio y proyectarse en
él para convivir en el ambiente y con la comunidad.
Hacer geografía en nuestros días es, en
definitiva, enseñar a leer el territorio como un libro abierto donde se
escriben las tensiones, los sueños y las necesidades de la humanidad.
Bibliografía ampliatoria
Díaz Barriga Arceo, F. (2006). Enseñanza situada: Vínculo entre la escuela y la vida.
México: McGraw-Hill.
Durán, D. y Lara, A. (2023). La Argentina. Mitos y realidades. Buenos Aires: Lugar
Editorial.
Durán, D. (2015). Proyectos
ambientales y sustentabilidad. Buenos Aires: Lugar Editorial.
Páez, Sergio. Durán, Diana (2026) El aprendizaje situado y la
educación geográfica. La necesidad de volver a las fuentes para innovar. Geoperpectivas.
Páez, Sergio. (2026) Mbjoré cultural. Tejido de
saberes y territorios. Geoperspectivas
Santiago Rivera, J. A. (2016). La enseñanza de la Geografía con
las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Revista
Geográfica Venezolana, 57(2).
Souto, X. M. (1998). Didáctica de la geografía. Problemas sociales y
conocimiento escolar. Barcelona: Serbal.