martes, 2 de junio de 2026

LEER EL TERRITORIO COMO UN LIBRO ABIERTO: DESAFÍOS DE LA GEOGRAFÍA SITUADA EN LA ESCUELA SECUNDARIA

 


Alumnos en pleno aprendizaje geográfico sobre un territorio amenazado. El humedal de Arroyo Pareja e Isla Cantarelli


LEER EL TERRITORIO COMO UN LIBRO ABIERTO: DESAFÍOS DE LA GEOGRAFÍA SITUADA EN LA ESCUELA SECUNDARIA

 

Diana Durán. Sergio Páez

 

En un contexto global de crisis climática, reconfiguraciones geopolíticas y los avances tecnológicos, la Geografía enfrenta el reto de espacializar y situar la realidad cotidiana de los estudiantes.

Con ese objetivo desarrollamos algunos de los ejes fundamentales para entender y practicar la disciplina en el nivel secundario, sin perdernos en el desorden de las teorizaciones ideológicas y, como tales, abusivas.


El salto del mapa estático al análisis dinámico

Tradicionalmente, la geografía escolar se concentraba en el dónde. Hoy, el enfoque principal es por qué ahí y cómo nos afecta; es decir, las causas y consecuencias. No basta con localizar un río en el mapa; es necesario analizar los conflictos por el uso de su agua, el impacto de las represas en los ecosistemas locales o cómo el cambio climático altera su régimen.

En ese derrotero, cabe el concepto de multiescalaridad, pues la enseñanza actual debe conectar lo local con lo global y viceversa. Un conflicto en el Estrecho de Ormuz no es un evento aislado, sino un fenómeno que impacta directamente en el precio del combustible y la inflación de una economía regional. Por otro lado, un conflicto local puede escalar a nivel global.

La tecnología como aliada, no como reemplazo

La irrupción de la Inteligencia Artificial y los Sistemas de Información Geográfica (SIG) ha revolucionado la didáctica.

En tal sentido, Google Maps y Earth permiten realizar trabajos de campo virtuales, que permiten observar el crecimiento urbano o el retroceso de los glaciares en tiempo real.

Cada día se sumará con mayor intensidad la Inteligencia Artificial (IA) en el aula pues con ella se pueden procesar grandes volúmenes de datos económicos o para simular escenarios de impacto ambiental, de manera que el alumno se enfoque en la interpretación de los resultados más que en la recolección mecánica de datos. Sin embargo, siempre será necesario que sepa dónde recabar la información.

Geografía crítica y geopolítica de los recursos

El estudio de los recursos naturales ha pasado de una visión puramente extractivista a una visión estratégica. El aula de geografía es hoy el espacio para debatir sobre: la soberanía territorial: desde la plataforma continental hasta las disputas fronterizas. También puede ser el ámbito para tratar la transición energética: el papel del litio, el petróleo y las energías renovables en la nueva matriz de poder mundial. A modo de ejemplo, mencionamos la potencia de las problemáticas ambientales: el análisis de leyes (como la Ley de Glaciares) frente a los intereses económicos.

 

Elaborado con IA

Espacializar la enseñanza

 

Espacializar implica dotar de dimensión territorial a los fenómenos sociales y ambientales. En las escuelas, esto se traduce en proyectos interdisciplinarios. Por ejemplo, utilizar eventos masivos como la Copa del Mundo para estudiar la demografía, la cultura y la economía de los países participantes, o analizar la sostenibilidad urbana de ciudades modelo para pensar en soluciones para el propio municipio.

La geografía actual no busca que el alumno sepa dónde está un país, sino que comprenda cuál es su rol en el contexto del sistema-mundo.

Por otra parte, esta propuesta clásica, pero necesariamente vigente se relaciona íntimamente con las ideas del aprendizaje situado. Los alumnos no deberían memorizar un texto en un banco frío de aula sino investigar un lugar, un territorio, una ambiente in situ. Cuantas más veces se pueda, mejor.

El aprendizaje situado se genera y se recrea en contextos significativos, con relevancia cultural y colaboración. Vincula la escuela con la comunidad, recupera las historias cotidianas y la tradición oral de los lugares, y lo más importante: el conocimiento construido no es memorístico, sino que se puede aplicar o transferir a otras situaciones nuevas. Es un aprendizaje para la vida.

El aprendizaje situado se vincula estrechamente con la idea de espacializar. Nos propone volver a las fuentes: escuchar a la comunidad, dialogar con los mayores, recuperar las memorias colectivas e insertarlas en la escuela a través de narrativas potentes.


El desafío docente: formar ciudadanos críticos

El profesor de geografía hoy actúa como un mediador entre el exceso de información y la capacidad de análisis de los estudiantes. El objetivo final es desarrollar el pensamiento espacial, que permita a los jóvenes entender su posición en el territorio y actuar sobre él de manera responsable y comprometida. Saber pensar el espacio y proyectarse en él para convivir en el ambiente y con la comunidad.

Hacer geografía en nuestros días es, en definitiva, enseñar a leer el territorio como un libro abierto donde se escriben las tensiones, los sueños y las necesidades de la humanidad.

 


Bibliografía ampliatoria

 

Díaz Barriga Arceo, F. (2006). Enseñanza situada: Vínculo entre la escuela y la vida. México: McGraw-Hill.

Durán, D. y Lara, A. (2023). La Argentina. Mitos y realidades. Buenos Aires: Lugar Editorial.

Durán, D. (2015). Proyectos ambientales y sustentabilidad. Buenos Aires: Lugar Editorial.

Páez, Sergio. Durán, Diana (2026) El aprendizaje situado y la educación geográfica. La necesidad de volver a las fuentes para innovar. Geoperpectivas.

Páez, Sergio. (2026) Mbjoré cultural. Tejido de saberes y territorios. Geoperspectivas

Santiago Rivera, J. A. (2016). La enseñanza de la Geografía con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Revista Geográfica Venezolana, 57(2).

Souto, X. M. (1998). Didáctica de la geografía. Problemas sociales y conocimiento escolar. Barcelona: Serbal.