CHINA Y MEDIO ORIENTE
DR. SERGIO PÁEZ. DRA. DIANA DURÁN
La posición de China en el
conflicto armado que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos es el de un
equilibrio estratégico extremadamente tenso. Pekín no es un combatiente
directo, pero su papel como salvavidas económico de Teherán y su creciente
influencia diplomática lo sitúan como un actor geopolítico clave que busca
evitar un colapso total de Irán sin entrar en una guerra abierta con Occidente.
Algunas consideraciones sobre
la posición y acciones de China en el conflicto
En primer término, la postura
diplomática de China es la defensa de la soberanía. En tal sentido, China ha
adoptado un discurso de firme condena contra las operaciones militares de
Estados Unidos e Israel.
Tras los recientes ataques
conjuntos iniciados el 28 de febrero de 2026, el Ministerio de Relaciones
Exteriores de China ha sido claro en las siguientes posturas:
Ilegalidad internacional: Pekín sostiene que los
ataques no tienen autorización del Consejo de Seguridad de la ONU y violan la
soberanía iraní.
Oposición al cambio de régimen: China ha acusado formalmente
a Washington de intentar incitar un cambio de régimen en Teherán, una línea
roja para el gobierno de Xi Jinping.
Condena a los asesinatos: China condenó el asesinato
del Líder Supremo, el Ayatolá Alí Jamenei (marzo de 2026), calificándolo como
una violación de las normas internacionales.
En segundo término, el
rol económico de Irán. China es el principal socio comercial de Irán y su mayor
comprador de petróleo.
En el conflicto, su papel
económico es su herramienta de influencia más poderosa para China:
Seguridad Energética: China compra aproximadamente
el 80% del petróleo exportado por Irán. Esta liquidez permite que el régimen
iraní siga financiando sus operaciones a pesar de las sanciones.
Rutas de suministro: Pekín ha presionado a Teherán
para que no cierre el Estrecho de Ormuz. Aunque apoya a Irán, China no puede
permitirse que el conflicto bloquee las exportaciones de gas de Qatar o de
petróleo de otros países del Golfo Pérsico de los que también depende.
Sistemas alternativos: China está implementando
tecnología para que Irán evite el sistema financiero occidental (SWIFT),
utilizando el yuan y canales bancarios para mantener el flujo de capital.
En tercer término, el apoyo
técnico y militar (no directo) se basa en que, a diferencia de Rusia, que tiene
una presencia militar más dinámica, China juega en el terreno de la tecnología
y la defensa pasiva, a través de:
Soberanía digital: China ha comenzado a
reemplazar el software occidental en infraestructuras críticas iraníes por
sistemas chinos cerrados para proteger al país de ciberataques de la CIA y el
Mossad.
Inteligencia y satélites: los informes sugieren que Irán
utiliza señales de alta precisión del sistema de navegación chino BeiDou-3 y
datos de inteligencia satelital china para monitorear los movimientos de tropas
enemigas.
Suministro de repuestos: China actúa como el principal
proveedor de componentes para el programa de drones y misiles de Irán,
permitiendo la reparación y reemplazo de activos perdidos en combate.
En cuarto lugar, la estrategia
del "Gran Equilibrio" significa que el interés final de China no es
una victoria militar de Irán, sino el desgaste de Estados Unidos a través de
los siguientes aspectos.
Distracción estratégica: Pekín ve con buenos ojos que
EE. UU. concentre sus recursos en Medio Oriente, ya que esto reduce la presión
militar estadounidense en el Mar de China Meridional y en Taiwán.
Mediación interesada: China se presenta ante el Sur
Global (Global South) como la potencia responsable que busca la paz, en
contraste con lo que llama el caos provocado por Washington.
Límites del apoyo: A pesar de los pactos
firmados (como el Tratado de Cooperación de 25 años), China no tiene un tratado
de defensa mutua con Irán. En consecuencia, no enviará tropas para luchar por
Teherán.
China juega como el socio
estratégico de retaguardia. Su objetivo es que Irán sobreviva como un actor
soberano para mantener un orden multipolar, pero sin llegar a involucrarse en
un conflicto directo que destruya sus lazos comerciales globales.
Fuentes de consulta
Bustos, R. (2021). Irán y
China: Una asociación estratégica integral en un mundo en cambio. Instituto
Español de Estudios Estratégicos (IEEE). https://www.ieee.es/publicaciones-new/documentos-de-opinion/2021/DIEEEO54_2021_RAFBUS_IranChina.html
Duggan, N., & Ladera, E.
(2022). La política exterior de China en Oriente Medio: ¿Hacia una mayor
implicación en la seguridad regional? Revista de Relaciones Internacionales
de la UNAM, (142), 45-68.
Mariño, G. (2023). Geopolítica
de la energía: China, Irán y el control de las rutas marítimas en el siglo XXI.
Editorial Universitaria.
PARA AMPLIAR EL TEMA
China - BBC News Mundo
diversos artículos
El gigante asiático se ha constituido en la última década en una potencia en busca de recursos y alianzas, pero cuyo modus operandi difiere del que tradicionalmente ha seguido EE. UU. Si los norteamericanos se centraban en tener presencia principalmente militar sobre el terreno, la política exterior china se centra en herramientas de tipo económico, diplomático o comercial, y con una política mucho más permisiva y tolerante con la idiosincrasia de los países de la zona, algo mucho más atractivo para estos. En este artículo se analiza cómo estos medios de influencia van a afectar o no a la distribución del poder en el plano regional, y qué consecuencias entraña.
China y el mundo islámico. Desafíos y oportunidades. Carlos Echeverría
Jesús
https://drive.google.com/file/d/1tE5mq7yJr0kJJ3PQJw6v9D7Rk4HwOcfF/view?usp=sharing
La República Popular China desarrolla intensas relaciones exteriores con un amplio número de Estados que pertenecen al ámbito árabe y musulmán. Aspectos comerciales, pero también políticos, diplomáticos y de seguridad permiten comprobar una aproxima-ción pragmática y de interés mutuo para ambas partes.

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