miércoles, 26 de noviembre de 2008

EL OLVIDADO MAR ARGENTINO



Imagen del Visor SIG de cartografía interactiva del Atlas de Sensibilidad Ambiental de las costas y el mar Argentino.


"La Argentina tomó forma con la mirada puesta en la pampa. Como sociedad, no nos hemos decidido aún a salir al encuentro del mar", expresó Alfredo Lichter para La Nación. 


El

Atlas de sensibilidad ambiental de la costa y el mar Argentino es un esfuerzo colectivo orientado a destacar los aspectos más salientes de la biota de las costas y el mar abierto y los factores que la regulan, y poner este conocimiento al alcance del público general. Incluye módulos temáticos, cartografía interactiva y cartas de sensiblidad.

El concepto de Sensibilidad Ambiental está fuertemente orientado a la contaminación antrópica, pero no necesariamente restringido a ella. Incluye, además, la sensibilidad a eventos catastróficos naturales, como deslices y aludes, inundaciones, tormentas, ciclones, huracanes, terremotos, erupciones volcánicas, etc.

Imagen del mapa de localización de las cartas de sensibilidad ambiental

La sensibilidad ambiental de la costa marina argentina

Con sus más de 2.8 millones de kilómetros cuadrados de superficie, y cerca de 5000 km de costa extendiéndose desde el estuario del Río de la Plata hasta el Canal Beagle, la Argentina está entre los 10 países más extensos del mundo, y los 25 con mayor longitud de línea de costa. De estos 5000 km, gran parte (3400 km) corresponden a la Patagonia. Es interesante destacar que la longitud de una costa es una medida fractal: cuanto más detalladamente se haga la estimación, más extensa resultará la costa. Dependiendo del grado de detalle con que se la mida, según algunos cálculos la costa patagónica tiene más de 150,000 km de extensión.









El Mar Argentino posee una destacada biodiversidad y presta servicios ecosistémicos sobresalientes para alcanzar un desarrollo sustentable. Se estima que en él viven varios miles de especies de seres vivos, entre los que se encuentran peces, tortugas, aves y mamíferos marinos. Algunas formas de vida son exclusivas (endémicas) de esta parte del mundo. Nuestro mar cumple además un gran número de funciones para el sustento y bienestar de la sociedad, como la producción de alimentos, los ciclos de nutrientes, la regulación de gases de efecto invernadero, la depuración de sustancias contaminantes y el turismo. Sin embargo, su uso no sostenible y el cambio climático son un riesgo creciente que amenaza su preservación. 
Es por ello que resulta prioritario adoptar medidas para conservar y utilizar en forma racional los océanos y mares, y para salvaguardar las especies y diversidad genética que en ellos habitan. Una importante herramienta en ese sentido son las Áreas Marinas Protegidas (AMP). 
Estas son espacios naturales establecidos para la protección de ecosistemas, comunidades o elementos biológicos o geológicos del medio marino, incluyendo al subsuelo, los fondos y columnas de agua asociadas. 
Instrumentos internacionales como el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) persiguen la conservación de al menos el 10 por ciento de las zonas marinas y costeras. Asumiendo dichos compromisos, Argentina está trabajando para el logro de la meta dispuesta. En los espacios marítimos argentinos se ha instituido un Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas destinado a proteger y conservar espacios marinos representativos de hábitats y ecosistemas (Ley N.º 27037). 
También se ha creado el Área Marina Protegida Namuncurá - Banco Burdwood (Ley Nº 26875). Además, existen otras 60 áreas protegidas cercanas a la costa o contiguas a ella, dentro del Mar Territorial, en jurisdicción de las provincias con litoral marítimo. La creación de nuevas AMP requiere la cooperación de diversos sectores. Es así que resulta de relevancia contemplar sus beneficios en el marco de una planificación marina espacial que articule de un modo integral las múltiples actividades que confluyen en el mar (pesqueras, hidrocarburíferas, científicas, turísticas, de defensa y seguridad, entre otras). A su vez, la gestión de estas áreas exige instrumentos innovadores para fijar metas progresivas, monitorear su ejecución y evaluar los resultados alcanzados

La Educación Geográfica debería retomar como contenido curricular al mar Argentino para promover la conciencia ambiental y territorial sobre sus potencialidades y problemáticas centrales para la sustentabilidad de nuestro territorio.

1 comentario:

claudia dijo...

es necesario otorgarle al mar argentino la importancia que se merece , asi como se analiza el territorio, es sumamente interesante tener en cuenta los recursos que se obtienen y que estan en manos privadas y por otro lado el impacto ambiental de la mano de contaminacion costera o el mal uso de las costas argentinas,por otro lado hacer hincapie en la importancia historica que tuvo el puerto como salida al exterior y cómo en Punta Alta no somos conscientes de nuestros puertos civil o militar . es necesario trabajar conjuntamente con la comunidad educativa para reconocer los lugares que se estan convirtiendo en no lugares debido al olvido, dejandolos de lado o ignorandolos, hay tantos aspectos fertiles de nuestro territorio que se ignoran . lo que se propone es una revision de las potencialidades del territorio argentino junto con las limitaciones como pais dependiente que somos para poder hacer una ordenacion territorial acorde y sin estar de espaldas almar.